www.librevista.com nº 50, octubre 2022

Librevista x cincuenta (50)


¡Un cumplenúmeros sirve para resumir y proyectar!

 

Aquí vamos:
Ensayar permanentemente es una forma de vida, va hacia el experimento.
En particular, en texto e imagen va hacia la libertad de formas/contenidos, con un lenguaje abierto y en construcción.

Observá la diferencia entre “es” y “va”.
“Va” quiere decir que “vamos en camino”, o “hacemos el camino” que elegimos, o “hacemos un rumbo” por elección, hacia metas que se vislumbran y sabemos están condicionadas por lo que se haga y cómo se haga, proyectos, acciones, teoría, afectos, intuiciones, fracasos, logros, tristezas y alegrías.
“Es” implica una definición conceptual que limita la acción, “soy tal cosa”, “mi cédula de identidad es aquella tradición”, “mi identidad es tal”, “soy un algoritmo” son ejemplos de expresiones limitantes de futuro.

Elegir un camino y entrever metas implica tomar lo que creamos mejor de las tradiciones culturales, sensibles, intelectuales, artísticas y científicas, lo mejor de lo escrito y producido, lo que nos guste más.
Entre el pensamiento que cierra y el pensamiento que abre, preferir el último.
Elegir, elegir, experimentar, comprobar, poner en práctica, elegir de nuevo, re-conocer, ampliar, abrir.
Sumar alegría, humor, resistencia, resiliencia e iniciativa.

Una elección principal es la de “hacer izquierda”.
De vuelta, no es decir “soy de izquierda”.
Hacer izquierda es ampliar equidad, libertad, tolerancia, solidaridad, convivencia entre géneros, innovación social y cultural para cualquiera. Es buscar buena vida para humanos, otros animales y para el planeta tierra que nos contiene.
Y rechazar la guerra por el reparto del mundo.

Hacer derecha es ampliar la libertad para minorías, el poder concentrado, el rumbo del experimento limitado para amistades, el camino hacia regímenes autoritarios, confesionales, cívico-militares, contrarios a la libertad para disfrutar la vida, temerosos de la irreverencia, el juego y la experimentación social.

Hacer izquierda es luchar contra la servidumbre voluntaria que mueve a tantas personas que buscan autoridad protectora, y contra la invención de poderes imaginarios que limitan las acciones humanas.
Hacer izquierda hoy es pensar por ideas para tener en cuenta, vinculadas y potenciadas recíprocamente, sin pretender la formulación de un sistema para la vida humana y planetaria.
Es el camino para abandonar sistemas totalizadores, aptos para minorías, y sistemas que se proclamen como el fin de la historia.

No hay fin de la historia, salvo autodestrucción.
No hay fin de las ideologías, salvo autocierre de la vida.
En el siglo veintiuno hay una lucha entre hacer izquierda y hacer derecha renovada, particular, diferente a las anteriores.

Aquí ya se dijo que estamos para ensayar y hacer izquierda. ║

 

www.librevista.com nº 50, octubre 2022

 

 

regresa al índice