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nº 71, octubre 2026

Contingencia y conjetura

x Alejandro Baroni Marcenaro



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Conjeturar es el arte de proyectar. Es algo así como tirar una hipótesis basada en indicios, observaciones, muestras imposibles de completar al momento, intuiciones, emisiones de juicios sin demostrar ni refutar.
Este texto se refiere a ese arte.


En ciencias que utilizan la lógica y la experimentación puede demostrarse un juicio medible según evidencia con una probabilidad alta de un 95% o más, considerada usualmente certeza. Una conjetura a la que falta observación y tiempo de prueba puede ofrecer una gran probabilidad aunque no certeza.
Hay conjeturas matemáticas, físicas, biológicas, sociales, y en toda rama del conocimiento, algunas de ellas presentadas hace mucho tiempo, a las que les faltan pruebas convincentes. Hay conjeturas cotidianas, por ejemplo, una cocinera accede a una receta que lleva una cantidad de manteca, pero no tiene suficiente, así que agrega algo de aceite conjeturando que quedará aceptable.


Extender una conjetura con evidencia y un cierto grado de certeza es una operación ideológica, legítima y fructífera, si se la somete a nuevas evidencias y argumentaciones.
Puede considerarse a las teorías filosóficas como un arte de conjeturar acerca de cómo es el mundo. 

 

Ciencia y conjetura

El pensamiento no suele prescindir de la ciencia de su tiempo. Es que ella es muy atractiva, descubre, expone, abre oportunidades. Quienes piensan son producto de su tiempo y, si logran una visión larga, ésta puede extenderse y desplegarse en el futuro. 
Kant fue contemporáneo del físico Newton, y su pensamiento adquirió residuos newtonianos. Pensadores del siglo 20 contemporáneos de Einstein y Bohr tomaron colores de esos teóricos. En el siglo 21 otros se colorearon desde la teoría informática, cuántica, las investigaciones neurológicas en curso, así como del manejo de grandes lenguajes contemporáneos.
Dicho lo anterior, el mundo no es un producto matemático, no incorpora formas matemáticas. La sucesión de números de Fibonacci solo permite seguir procesos naturales con diferentes grados de certeza. La naturaleza no sigue a la creación matemática y recíprocamente las matemáticas no se inspiran necesariamente en la naturaleza. Las matemáticas son un producto humano. Exigir proporcionalidad o desproporcionalidad numérica, simetría o antisimetría geométrica al mundo es atrapante e inútil a la vez.
La entropía de sistemas abiertos físicos compuestos por millones de moléculas pertenece a la física inspiradora, las bellas incertidumbres y entrelazamientos cuánticos de partículas carecen de evidencia en las acciones humanas, la topología abstracta de superficies no atiende adecuadamente las áreas humanas. Las neurociencias dudan ante los modelos computacionales del cerebro. La geometría del nudo topológico persigue a la hélice del ADN.


Tan seductora es la imagen y metáforas del conocimiento científico de su tiempo que atrapó a tantos pensadores. Ahora bien, extrapolar, generalizar, inducir evidencias que aparecen en campos específicos, en condiciones particulares, con objetos de estudio incomparables, luego abstraer esas diferencias y conjeturar similitudes, puede ser bello e inadecuado a la vez.
Quienes saben que el pensamiento necesita registrar todo el conocimiento contemporáneo, con una óptica amplia, generalista, conectora, transdisciplinaria y transocupacional, empiezan con conjeturas y las cuidan.
Sigue un ejemplo.

 

La conjetura de la catástrofe

En un reciente ensayo titulado La era de la irreversibilidad, el pensador europeo Daniel Innerarity sostuvo que “El problema de diagnóstico es que los ecosistemas han sido entendidos desde una visión mecanicista y cada vez hay más fenómenos que parecen escapar a esta lógica”… “Iluminan mejor la constelación en la que vivimos las teorías de la catástrofe (como la del matemático René Thom) que hablan de cambios discontinuos e irregulares”.


El autor parece ignorar que el mecanicismo de la época de Newton –si bien aún aplicado en varios campos– fue descartado como forma de pensamiento. Además  trae una teoría matemática para interpretar el mundo,  una que toma las contingencias y discontinuidades como catástrofes –palabra útil para llamar la atención– aunque Thom no considere “catástrofe” como sinónimo de un “desastre” irreversible.
El campo de estudio específico de René Thom era la topología matemática, rama que estudia las propiedades de las figuras geométricas y superficies.
Innerarity agrega su conjetura fuerte, su “tal vez” (por altamente probable se supone) es: “La cuestión más inquietante es que ciertos desarrollos explosivos (cambio climático, movimientos migratorios, inestabilidad financiera, crisis demográfica, sistema mediático) parecen hablar de un mundo que podría haberse desequilibrado y entrado en una zona fuera de control, extremadamente inestable, de difícil reversibilidad. La conservación dejó de tener sentido y la restauración tal vez comience a ser imposible”.
Lo que sigue son comentarios y preguntas acerca de la conjetura La era de la irreversibilidad que podrán ampliarse luego.

Al autor le faltó hablar de guerras criminales desparramadas por diversas regiones, solo se detuvo en las migraciones causadas por aquellas. Se conocen la mayoría de las causas guerreras así que no queda otra opción que formar opinión en contra. Con lo cruel que es, el poder militar y económico ya no es tan decisivo, la subordinación voluntaria de las personas lo es. Hoy se sabe que lo más temido por los warmongers es la insubordinación voluntaria, en particular el rechazo de la guerra.


El Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC en inglés), no se atreve a enunciar irreversibilidad con el clima. Sí establece rangos de probabilidad, y sus estudiosos más comprometidos practican y solicitan el estudio concreto, regional y la erradicación de titulares catastróficos, mientras exhiben con claridad las responsabilidades humanas sobre el calentamiento global. Proponen conjuntar el reconocimiento de riesgos ambientales y la decisión de su mitigación. Como ya no se puede recuperar tantas especies extinguidas y habiendo adquirido esa conciencia, preservar a las existentes y cuidar la Amazonia es uno de los caminos. ¿Por qué la conservación “dejó de tener sentido”? Bajar las emisiones de CO2 en los países que más lo emiten, en el norte. Precisar el estudio concreto de los impactos ambientales. Evitar las extrapolaciones sin medida. Medir los riesgos con métodos comprobados, pues está comprobado que un pronóstico errado acerca de los efectos de una inversión es un gol en contra para el cuidado ambiental.
La tentación del apocalipsis no es nueva, como ya expuso Marcelo Aguiar Pardo.

Innerarity mira desde Europa occidental a los movimientos migratorios. Según la ONU la migración en el mundo ha ido creciendo en los últimos años llegando a la cantidad de unos trescientos millones en 2026, un 3,7% de la población mundial. En Europa occidental residen unos treinta millones de migrantes, un 15% del total. No son números pequeños, afectan a muchas personas, no son cantidades mayoritarias, y están en el foco de las disputas políticas en el norte. La migración y desplazamiento forzado africano se mantiene en su mayor parte en el continente, lo mismo que en América del Sur y el Caribe.  
Europeos y norteamericanos centran los problemas migratorias en sus fronteras, desconociendo en buena medida que el asunto básico es la mala vida en sus regiones de origen, por la guerra interna, la disputa de las potencias –entre ellas europeas y estadounidenses– por los recursos naturales, el crimen organizado, sequías, inundaciones y otros factores.
Si lo anterior es así, es vital el conocimiento acerca de las causas migratorias y su decisiva mitigación en origen, reduciendo las pobrezas, violencias y específicos problemas en el sur. Al mismo tiempo, es necesaria la recepción empática del migrante y solicitante de asilo, y determinante su disposición a integrarse a un país con constituciones y culturas diferentes a las suyas.


La inestabilidad financiera –no se sabe bien a qué se refiere Innerarity– ¿alguna vez no la hubo? ¿será el paso de sistemas monetarios hacia otros nuevos? ¿será el exceso de dinero circulante?  


¿Crisis demográfica? ¿otra vez mirando desde Europa? ¿se referirá al crecimiento de los nacimientos entre los pobres y la disminución de la natalidad entre los ricos? ¿es un llamado al control de la natalidad de las etnias en crecimiento?


Sistema mediático, ¿se referirá a las oportunidades y riesgos de los medios de comunicación? ¿Que un gran hermano manipula las mentes humanas? ¿Que los humanos son manejados por las redes sociales y su voto desafía las encuestas?


La añoranza de la continuidad y estabilidad por el autor es evidente, parece no interesarle los grados de las discontinuidades e inestabilidades, e induce que procesos irreversibles específicos constituyen ya una irreversibilidad y catástrofe general.
Aquí se propone rechazar la conjetura catastrófica paralizante y practicar la conjetura contingente e indicadora de oportunidades.

 

Conjeturas al momento sujetas a verificación (conjeture quien lee que vendrán otras)

Acerca de las migraciones
De continuar las causas de las migraciones, esos movimientos persistirán. Es probable que en los países del norte se disminuya las inmigraciones, sin perjuicio de migraciones calificadas y puntuales que podrán acordarse entre países. Los países del sur deberán recoger aprendizajes, pues los desplazamientos de personas serán mayoritariamente entre ellos.

Del capitalismo y su final
Ese modo de vida no parece estar en su periplo final.
Las iniciativas que mueven el modo de producción (productivas, tecnológicas, de mercado, armamentistas y más) están en manos privadas, individuales o colectivas, de una minoría de los ocho mil millones de humanos que habitan el planeta.
Las iniciativas privadas concentradas en esa minoría relativa de personas cederán terreno cuando una parte decisiva de los ocho mil millones no las quieran y sostengan con el cuerpo esa negativa, el ambiente lo permita, la tecnología lo habilite y grandes recursos estén accesibles para que los habitantes del planeta puedan manejar sus iniciativas en común, individuales o libremente asociadas. Esto es, un deseo y capacidad alternativa, sostenida por mucha gente.
Obreros, trabajadores de cualquier rama, empleados en empresas grandes, de escala, privada o estatal, deberán preguntarse si están dispuestos, junto con sus compañeros, a tomar en sus manos la conducción estratégica y gestión de su empresa. La respuesta a esta pregunta es importante.
“De cada cual según sus capacidades, a cada cual según sus necesidades” podrá refrescarse con un “en libertad, cada cual ofrecerá sus capacidades y podrá encontrar una vida que le satisfaga”.

De las elecciones
Ganarán elecciones quienes interpreten las expectativas de una mejor vida de los ocho mil millones –repartidos en los circuitos nacionales-regionales-mundiales y les ofrezcan caminos que convenzan y motiven.

Conjetura de la individualidad
José Luis Borges dijo: “creo que solo existen los individuos, todo lo demás, las nacionalidades y las clases sociales, son meras comodidades intelectuales”. Una nota al pie: el individuo es también una ficción intelectual, existen individuos, individualidades, individualismos, según se los describa concretamente en el lenguaje. Una segunda nota al pie: mejor se expresó Borges cuando dijo: “creo que somos multitudes”.
Quien confunda al individuo del siglo 20 con el del siglo 21 se complicará. Quien confunda la nueva individualidad del siglo 21 con individualismo tendrá problemas. Quien confunda esa individualidad con una necesaria preferencia por el capitalismo se equivocará.

Conjetura sobre el síndrome del régimen cubano
Cualquier malestar ayuda cuando se lo interpreta adecuadamente. Este síndrome es una profunda incomodidad que sufren todos quienes quisieron y quieren cambiar el mundo. Es muy importante que se alivie. No desaparece hoy porque hay quienes persisten estúpidamente en embargar al régimen actual y amenazarle militarmente.
El síndrome del régimen va a desaparecer cuando cesen los embargos nominales económicos, comerciales, financieros y el jueguito cruel invasor. Allí se podrá distinguir los relatos adecuados e inadecuados y el malestar se diluirá.

Conjeturas sobre algunas muertes
Como en ella convergen dos aromas persistentes, la izquierda libertaria será la más difícil de matar.
Cuando no es guerrera y pierde rumbos, la socialdemocracia persistirá largo tiempo.  
Atención a los liberales que no consideran sagrado al individuo abstracto, éstos serán resilientes.
Sobrevivirán los religiosos que se interesan e investigan las particularidades de la condición humana con curiosidad y apertura.

De la ausencia de horizontes
En el primer cuarto del siglo 21, la derecha tan dispersa y diversa no tiene horizonte. Sin proyecto común, tiene miedos y reacciona. Le teme a la libertad. Quiere cambiar reactivamente, retornar al pasado, recuperar terrenos imposibles ya perdidos en las individualidades contemporáneas, volver a un orden estable. Se alimenta y retroalimenta de algoritmos propios. Mientras tanto, aprende a escuchar las expectativas y desencantos, atiende demandas de sus votantes e intereses propios lo suficiente para ganar elecciones que a la vuelta perderá. Se mostrará débil en términos de futuro próximo.
El conjunto diverso, entreverado del sentimiento y teoría de izquierda continúa en tiempo de renovación. No han sido suficientes cuarenta años desde la caída del muro de Berlín para abandonar nostalgias. Siguen las biblias obsoletas y malestares irresueltos. Le teme a la libertad. Florecen catástrofes y anuncios de inminente apocalipsis. Las explosiones de identidades discriminadas arman burbujas que no se comunican entre sí, les cuesta enganchar las transversalidades de la diversidad. No sabe soltar certezas y teme hacer conjeturas. Se alimenta y retroalimenta de algoritmos propios. Mientras exaspera, es muy probable que recupere iniciativa en un futuro próximo.

El medio oriente
Cuando cedan las posturas de eliminación del adversario, dejarán de molestar a la humanidad. Son unos warmongers. Alguien debería frenarlos, la opinión contraria de la mayoría de los ocho mil millones a su guerra de mutua destrucción será la opción más fuerte.

Conjetura sobre las armas de destrucción masiva
Existe una cultura dominante que equipara la posesión de armas de destrucción masiva con “potencia”, o la capacidad de destruir. En su lugar, la “potencia” se redefinirá como las capacidades en cuidado ambiental, salud, educación, vida y tecnología pacífica.
Con el respaldo de instituciones transnacionales, y horizontalidades civiles se instrumentará el freno a la proliferación de armas de destrucción masiva, nucleares o de gran poder destructivo, con el objetivo de su eliminación.
Se usarán investigaciones, registros e inventarios de materiales, detección de emisiones, muestreos ambientales incluídos en una cadena de datos compartida, descentralizada, tipo blockchain, con datos y protocolos de verificación distribuídos en miles de millones de servidores conectados en red.

Sobre la descentralización
Es probable que los centros de datos enormes de gran consumo eléctrico desaparezcan en favor de centros de datos individuales y asociativos, con potencia similar o mayor, distribuída. Los dispositivos tendrán capacidades de eliminar rastros digitales y preservar la seguridad y privacidad de usuario.
Lo mismo con las fuentes de energía, serán cada vez más descentralizadas, personales o asociativas. Las viviendas se construirán con sus fuentes de energía propias, solar, eólica, y otras con mínimas emisiones a la atmósfera.

Sobre el transporte ciudadano
Será aéreo, a través de “tubos carretera del aire” determinados y detectados por sensores incorporados a los vehículos.

 

Preguntas y respuestas

¿Tiene Usted miedos?
Unos cuantos.

¿?
El viento, las inundaciones, torturadores y dictaduras me dan miedo.

¿Nada más?
Los misiles, los drones y quienes miran el mundo a través de su ombligo.

¿?
No es un estado miedoso permanente. Va y viene.

¿Qué quiere decir?
Me gusta vichar las amenazas.

¿?
Estar atento. Lo mismo hacen los fabricantes e intereses armamentistas, monitorean la opinión acerca de su oficio y temen por su negocio.

¿Piensa en un desarme?
Manifestaciones masivas mundiales por el desarme es lo que falta. Así como por parar la guerra y muerte.

¿?
En diluir las causas de las migraciones.

¿Está molesto?
Sí. Deje el armamento y las migraciones. Voy para atrás. Me molestan los adoradores de la catástrofe y también los que adoran un cielo brillante.

¿Qué quiere decir?
Evidentemente, escribo mal.

¿?
Ante la caída de certezas la catástrofe se vuelve una, entonces creen saber para dónde se va. Así se quedan tranquilos.  

¿Podría especificar?
Si alguien me dice con cara seria que “es incierto el futuro”, le doy un besito en la frente y le digo “lo felicito, descubrió que el alfabeto empieza con la a”.

¿?
Y si el que lo diga tuvo acceso a estudios, peor, lo acompaño en su circunstancia.

¿??
La empatía no hace mal.

¿Qué es lo que propone?
Un cambio de actitud, apoyado en lo que se sabe.

¿?
Sin repetir caminos trillados de derrota.

¿Por ejemplo?
Concentrar riqueza y poder, ejercer dictadura de partido o persona.

¿No le parece que la concentración es ley económica?
No, es política porque los dejan.

Lo saco de su molestia ¿Le parece que las matemáticas aportan?
Gracias. Sí, me fascinan las series y jugar con el infinito constructivo, lo que es finito y crece. Gustar del infinito es un camino de derrota.

¿?
En sexto año de la escuela debería ser obligatorio empezar a aprender el cálculo de probabilidades. Y más pronto que tarde aprender estadística, la madre de toda aventura intelectual medible.

¿??
Está bueno crear una teoría matemática, ponerle axiomas, desarrollar sus propiedades y resultados lógicamente. Dicho esto, encajarle al mundo un sistema abstracto es un producto ideológico de los malos.

¿???
Eso. No parece que una partícula subatómica y la votante de un suburbio de San Pablo sigan reglas parecidas.   

¿No le parece un delirio lo que dice?
No importa, sigo. Menos mal que hay discontinuidades. Evitando el abuso metafórico le digo que este no es un juicio sólido, líquido o gaseoso. Las moléculas humanas son extrañas.

¿Cómo se hace frente a la incerteza?
Aceptarla antes que nada.

¿Algo más?
Mirar para adentro, mirar para afuera, y darse cuenta de que esa frontera es porosa. Somos multitudes. Es un descubrimiento fantástico. Sentirlo. Se lo sugiero.

¿?
El loco Nietzsche ayuda a abandonar el desesperanzado intento de una certeza poderosa, de un padre protector ante circunstancias adversas. Propone un ser humano más allá del ser humano ese resignado, dependiente y catastrófico. ¡Cómo le pegaron y pegan por decir esas cosas! Nada de superhombre, como le traducen sus adversarios.

¿??
Es riesgoso, pero cómo se disfruta el poder manejar algo los malestares.

¿???
Dedicarse a una elección difícil, en un sobrante de tiempo, a un juego de sobrevivencia individual y asociado.

¿Le parece?
Sí. Mientras algunos adoran la catástrofe, miles de millones votan a quienes les brindan esperanzas, estudian, se rompen el cuerpo con mil dudas. No se bajan de los derechos adquiridos, si los desperdiciaron los vuelven a buscar. Quieren vivir mejor y eligen, porque están ganando un salario miserable, sufren discriminaciones y abusos de poder, quieren salir de la insatisfacción.

¿?
Los catastrofistas hablan más bien acerca de sí mismos.

¿No le parece que es un religioso del optimismo?
Puede ser. Al torturado los verdugos le mienten, le dicen que sus compañeros cantaron sin excepción y está perdido, que diga lo que sabe. Que se perdió todo. Y pim pum pam.

¿?
Acá guardamos silencio, con alguna interrupción a la que Usted me obliga.

¿No le parece que la conjetura es una manera débil de hablar?
Para ciertas mentalidades sólidas es seguro. Uy, se escapó una metáfora.

¿No es más fuerte hablar de una certeza, un fin, una utopía, un cielo prometido?
No. La certeza es rígida, si se rompe hace daño. Los fracasos utópicos causan grandes retrocesos y dolores. Los triunfos utópicos casi no están, salvo en campos específicos del conocimiento y condiciones muy específicas. La conjetura es flexible, una intuición, un sentimiento formulado, un juicio que se pone a prueba sujeta a verificación en la práctica e investigación y admite ser refutada sin dramatismos. Es más resiliente que la utopía, mientras se pone a prueba, con la inmensa ventaja que se presentó como algo contingente.

¿?
Conjeturar es algo así como formular ilusiones contingentes.

¿No cree que quienes desean cambiar las cosas son utópicos y nada conjeturales?
Hay gente así, sí.

¿Y que prefieren la rebelión?
Una negativa radical puede ser conjetural. Un proyecto conjetural puede rebelarse contra todo. Para cambiar luego si se justifica y seguir con otra.

¿Con sentimiento?
Qué quiere que le diga, con mucho sentimiento. No me explico bien. Cada tanto recuerdo la canción de Georges Brassens Quand on est con, on est con (El tiempo no cambia las cosas/ el tiempo no tiene nada que ver/ cuando uno es boludo, es boludo/ tengas veinte años o seas abuelo/ cuando uno es boludo, es boludo).

¿?
Eso. ║
Agradecimiento: a Graciela Gómez Palacios.

 

Palabras clave:

Alejandro Baroni Marcenaro
Contingencia
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